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FEMEN: Están siguiendo el camino equivocado

por: Paola Salwan Daher* y Joseph Daher

Mucho se ha hablado y escrito sobre FEMEN, y ahora que el sensacionalismo publicitario ha disminuido (hasta que encuentren otra lucha que cooptar/otra feminista de color que utilizar en su propio beneficio), consideramos de la mayor importancia analizar el fenómeno que representan y tratar de analizar por qué no representan un tipo de feminismo revolucionario, a pesar de su retórica de amazonas que juegan a ser subversivas.

Desde una perspectiva marxista, el feminismo, tal como lo entendemos, es una corriente revolucionaria que no sólo busca la liberación de las mujeres de las cadenas del patriarcado sino la liberación de cualquier persona oprimida y la eliminación de cualquier tipo de opresión: económica, religiosa, social, micro o estructural. El feminismo, una vez más como lo entendemos y como queremos practicarlo, es un movimiento trasnacional, internacional que se solidariza con las mujeres, los trabajadores y los oprimidos de todo el mundo, ya que no puede haber liberación de la mujer mientras otros segmentos de la población permanezcan oprimidos. La liberación de la mujer también está intrínsecamente vinculada con la lucha contra el sistema capitalista opresivo que se enfoca en la acumulación de las ganancias por cierta clase, en detrimento de los trabajadores. En este sentido, cabe subrayar que las mujeres son siempre las más afectadas por las consecuencias negativas de las políticas neoliberales y las medidas de austeridad, ya que suelen ocupar los puestos menos calificados y más precarios, además de que constituyen la mayor parte de la fuerza de trabajo de la economía informal. Por lo tanto, la lucha feminista no puede ser ajena a las condiciones materiales que rigen a la sociedad.

También queremos dejar muy claro otro punto: FEMEN, o Amina en Túnez o Alia Al Mahdy en Egipto no deben ser vilipendiadas por utilizar la desnudez como una manera de impactar el cambio social. Ciertamente, es un medio discutible que aún es muy discutido en los círculos progresistas. En el pasado, muchas feministas utilizaron el nudismo como una forma de recuperar su propio cuerpo, ya que éste no era, ni lo es hoy, de su propiedad, sino de la sociedad. No obstante, cabría preguntarnos si es prudente utilizar una táctica que podría alienar a parte de la población, dados los diferentes contextos, aunque, por ningún motivo, ninguna activista que elija utilizar la desnudez debería sentirse ni ser atacada, amenazada, lesionada ni obligada a dejar su país o incluso ser asesinada. Ninguna activista. Jamás. Bajo ninguna circunstancia. En tanto movimientos de izquierda, es nuestro deber respaldar a estas mujeres y ofrecerles todo el apoyo posible, al margen de nuestras creencias personales con relación a sus tácticas.

Una vez dicho esto, uno de los (muchos) problemas con FEMEN es su tipo de feminismo esencialista, paternalista, neoliberal y neoimperialista, que parece querer imponerle a todas las mujeres del planeta.

Intentaremos describir puntualmente la retórica y las acciones de FEMEN.

En primer lugar, el conocimiento, o la falta de éste, que tiene FEMEN de las sociedades del Medio Oriente y el Norte de África, es evidente en la tendencia claramente islamofóbica que prevalece en su organización. Según sus integrantes, TODOS los árabes y musulmanes (parecen no conocer la diferencia) “persiguen a sus mujeres con cuchillos”, y TODAS las mujeres árabes son humildes, obedientes y sumisas como corderitas, no obstante los muchos ejemplos de mujeres fuertes, árabes y del Medio Oriente, veladas o no veladas, así como de mujeres de color del norte de África que luchan por sus derechos y por la justicia de género y social, en sus propios términos y con sus propias estrategias. Para un autoproclamado movimiento feminista, FEMEN parece olvidar que el patriarcado es universal y no un hecho social de ciertas sociedades. FEMEN hace lo que suelen hacer los grupos reaccionarios: esencializar a las mujeres. Al igual que los grupos reaccionarios utilizan valores, estereotipos y roles sociales para las mujeres de la región de MENA sólo porque son mujeres, FEMEN hace lo mismo, simplemente aplicando otro tipo de valores y prejuicios.

A las mujeres de MENA no les vendría mal un poco de solidaridad, esto es, de movimientos que hagan publicidad de sus agendas en todo el mundo. Pero no necesitan movimientos que coopten sus luchas para fomentar su propia publicidad e imagen a nivel mundial, como es el caso de FEMEN. Si FEMEN fuera realmente, verdaderamente solidaria, dejaría que las mujeres de la región hablaran por sí mismas y calibraría sus acciones y mensajes de acuerdo con las líneas impuestas por movimientos feministas endógenos. No obstante, lo que está haciendo es imponer su tipo de feminismo, cuando nadie les ha pedido nada.

Las palabras de Inna Shevschenko, líder de FEMEN, ilustran de manera más que elocuente la falta de respeto para las mujeres por las que FEMEN afirma estar luchando: ‘En sus carteles dicen que no quieren la liberación, pero en sus ojos llevan escrita la palabra “¡ayúdame!” (http://www.huffingtonpost.co.uk/2013/04/05/muslim-women-against-femen-facebook-topless-jihad-pictures-amina-tyler_n_3021495.html?utm_hp_ref=mostpopular). Ninguna mujer árabe ni de color dijo alguna vez que no quisiera liberarse aunque, por lo visto, para FEMEN la liberación debe ser a su manera o no es liberación. Al leer estas palabras, no podemos sino preguntarnos dónde estaban las integrantes de FEMEN durante las revoluciones árabes. De hecho, en los procesos revolucionarios de la región de MENA, las mujeres han tenido un papel destacado en las luchas de su país y, en muchos aspectos, han estado a la cabeza del cambio radical y la continuidad de las revoluciones, lo cual cuestiona ampliamente la súplica de ayuda que imagina la señorita Shevechenko.

Por otra parte, FEMEN parece no tomar en cuenta la rampante islamofobia que prevalece en Europa, que ya de por sí esencializa a la mujer musulmana. Mostrar solidaridad con estas mujeres habría sido ayudar a deconstruir los mitos y prejuicios que han elaborado los medios tradicionales occidentales en torno a ellas. En vez de ello, FEMEN continúa replicando clichés y, por consiguiente, reforzando la discriminación y la opresión contra estas mujeres, aislándolas aún más del debate público. Al ocupar todo el espacio, FEMEN no le deja ninguno a las mujeres que lo necesitarían para mejorar sus condiciones.

Básicamente, lo que FEMEN está haciendo es decirles a las mujeres de la región de MENA qué sentir y cómo actuar. ¿Acaso no es eso lo que el patriarcado ha hecho durante milenios? ¿Y no se supone que nosotros, feministas, deberíamos de luchar contra ello?

Por otra parte, salvo organizar happenings nudistas, FEMEN no parece tener ningún tipo de programa ni visión para ayudar a extinguir el patriarcado en el mundo. No, su eslogan ‘FEMEN es tetas calientes, cabeza fría y manos limpias” no representa ninguna visión ni ningún programa.

Tampoco parecen tener ninguna perspectiva sobre la justicia social ni de ruptura con el sistema capitalista, ni una estrategia para lograr una sociedad más igualitaria en todos los niveles… ¡nada! FEMEN no lucha por cambiar las condiciones materiales en las que se desenvuelven las mujeres. ¿Dónde está su análisis de las relaciones de poder entre actores económicos y cómo impacta a las mujeres y a otras clases oprimidas? ¿Dónde está su decisión de apoyar cambios en los marcos políticos y legales que oprimen a las mujeres? Sin cambios sistémicos, estructurales, la emancipación de la mujer es poco probable. Ponerse barba y decretar el “día internacional del jihad topless” ayuda muy poco.

El único impacto que parecen tener es para reforzar la legitimidad de las corrientes reaccionarias ofendiendo, más que apoyando de manera significativa, a las mujeres, y haciendo doblemente difícil el trabajo de las feministas.

Por último, analicemos el tema de las “tetas calientes”. ¿Acaso tener activistas que parezcan modelos es un prerrequisito para pertenecer a la organización? ¿No se suponía que el feminismo cuestiona los roles tradicionales de género y, por consiguiente, los estándares patriarcales tradicionales de belleza? Entonces, ¿por qué únicamente vemos militantes blancas, delgadas y rubias?

Por todas estas razones FEMEN no puede presentarse como un movimiento feminista, subversivo y revolucionario. Y, sin embargo, es muy desafortunado que su agenda y acciones logren atraer la atención de los medios, fomentando los estereotipos de género, raza, religión y clase. Como feministas, nuestra meta debería ser erradicar todos los prejuicios y formas de opresión. De lo contrario, corremos peligro de que se coopten nuestras luchas.

Fuentes:

http://www.saphirnews.com/Nous-sommes-toutes-des-femmes-voilees-_a16664.html)

http://www.lecourrier.ch/106758/femmes_en_lutte_ou_l_espoir_du_changement_radical)

*Paola Salwan Daher está blogueando en http://cafethawrarevolution.wordpress.com/

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