La Conexión es un espacio para jóvenes feministas - especialmente mujeres jóvenes - que trabajan sobre los derechos de la mujer y la igualdad de género en todo el mundo para conectarse, aprender y compartir información.

Más información

Ultimas oportunidades

Llamada a la participación

IDLE NO MORE: Nuevas generaciones de jóvenes feministas en Canadá

WidiaLariviereMi nombre es Widia Larivière y tengo 29 años y vivo en Montreal Canadá. Crecí alrededor de dos culturas muy diferentes entre si: mi madre es Anishinabe (Indígena) y mi padre es Quebequense (franco-canadienses). Estudié Estudios Internacionales y Lenguas Modernas en la Universidad de Laval en Quebec y realice una especialidad en Migración y Relaciones Inter – étnicas de la Universidad de Quebec en Montreal.

He estado trabajando desde 2009 como Coordinadora de la Juventud en Quebec  de la organización de mujeres nativas  llamada “Native Women Association”, una posición en la que he podido desarrollar iniciativas para las mujeres indígenas jóvenes y buscar la defensa de sus intereses compartidos. En 2013, fui seleccionada como una líder juvenil para la reconciliación por segundo año consecutivo, como parte de la iniciativa  “Indigenous Reconciliation Project” que es un proyecto de la organización “Canadian Roots”  y busca que los grupos de jóvenes indígenas y jóvenes no indígenas busquen trabajar juntos promoviendo actividades de reconciliación y de la educación en todo Canadá, rompiendo los estereotipos que dividen a las comunidades. También soy activista joven feminista por los derechos indígenas y yo soy una de las promotoras del movimiento Idle No More en la provincia de Quebec.

¿Cómo te involucraste en IDLE NO MORE?  y ¿Por qué decidiste comenzar a participar activamente?

El movimiento indígena “Idle No More” comenzó gracias a la lucha y fuerza entre 3 mujeres indígenas y una mujer canadiense y que juntas iniciaron una fuerte campaña contra las políticas que afectan a las comunidades originarias o nativas hechas por el actual gobierno de Canadá. Estas políticas no han integrado la perspectiva u opinión de los pueblos nativos, originarios e indígenas, así diversos proyectos de ley como “ley ómnibus” que amenazan los derechos indígenas, de la Madre Tierra y la propia democracia.

Yo he sido activista de los derechos indígenas desde hace muchos años y cuando el movimiento empezó, yo estaba muy inspirada por la gran movilización y cobertura en Canadá para la movilización y solidaridad que estas mujeres habían generado. La movilización tomó un poco más en iniciarse en la provincia de Quebec, debido a la barrera del idioma (que es una provincia de habla francesa en su mayoría y el resto de Canadá es en su mayoría de habla Inglés). Es por eso que yo y otros activistas indígenas decidimos crear una sección multilingüe del Idle No More específico para la provincia de Quebec, para que pudiéramos informar y llegar a tantas personas como fuera posible en este ámbito. A partir de esto, hemos estado muy activas desde diciembre de 2012 generando un fuerte movimiento en Quebec.

Ha sido muy inspirador estar involucrada en este movimiento por muchas razones: por un lado esta fuertemente lidereado por mujeres luchadoras, activistas, con una gran trayectoria; también este movimiento brinda fuerza a las comunidades de base; este movimiento nos ha fortalecido renovando el orgullo cultural y la identidad indígena de los y las jóvenes, y también ha empujado que los pueblos indígenas y no indígenas de Canadá tienen que trabajar más de cerca en temas comunes como la protección de la Madre Tierra y de la Democracia.

¿Cómo ha sido las problemáticas de las comunidades con las que trabajas, hay diferencias entre las mujeres o los hombres?

Los pueblos indígenas de Canadá han vivido una larga historia de colonización y opresión. El impacto y secuelas de esta historia todavía se pueden sentir y ver hoy dia: las comunidades originarias, nativas o indígenas viven la marginación, la segregación y la exclusión. Durante décadas, las investigaciones gubernamentales de alto nivel, auditorías federales y los organismos internacionales de derechos humanos repetida y consistentemente han apuntado a una brecha inaceptable entre los pueblos indígenas y no indígenas en el goce de los derechos humanos básicos. A pesar de vivir en uno de los países más ricos del mundo, las familias y comunidades indígenas en Canadá siguen enfrentándose a un empobrecimiento generalizado, vivienda inadecuada, inseguridad alimentaria, mala salud y a la falta de agua potable. También se enfrentan a diferentes tipos de racismo y discriminación.

Las mujeres indígenas se enfrentan a menudo una doble discriminación: son discriminadas como indígenas y como mujeres. De acuerdo con varios estudios y estadísticas, las mujeres indígenas tienen 4 veces más probabilidades de sufrir violencia que las mujeres no indígenas. Además, el número de mujeres desaparecidas y asesinadas y niñas indígenas en Canadá es desproporcionadamente alto: más de 600 mujeres indígenas han desaparecido o han sido asesinadas en Canadá durante las últimas dos décadas. Las organizaciones indígenas y de derechos humanos, así como en las Naciones Unidas, exigen una investigación profunda a nivel nacional para lograr mas información sobre este terrible fenómeno.

Las injusticias actuales a las que las mujeres indígenas se enfrentan específicamente se deben a como el patriarcado trajo consigo la colonización. Antes de que los pueblos nativos fueron colonizados por los europeos, las comunidades nativas eran, en su mayor parte, igualitarias, las mujeres participaron activamente en la toma de decisiones comunitarias, sociales, económicas y políticas en su vida cotidiana. Es por eso que el movimiento IDLE NO MORE está liderado mayoritariamente por mujeres que desean promover el liderazgo de las mujeres indígenas, que no se reconoce más en el actual sistema político colonial.

 Para ti, ¿Qué significa ser una mujer joven activista?

Para mí, ser una mujer joven activista significa hablar y actuar en favor de mi pueblo a pesar de los obstáculos que enfrentamos como jóvenes, mujeres, indígenas, etc, y para crear un espacio donde podamos capacitar, sensibilizar  a otros jóvenes a luchar en el mismo sentido. Los  y las jóvenes indígenas representan la mayoría de la población indígena en Canadá; tenemos la esperanza en el futuro de nuestros pueblos. Empoderarnos como jóvenes ayudará a traer de vuelta el equilibrio dentro de las comunidades indígenas.

Busco empoderar, sensibilizar  no solo a mí, sino a toda mi comunidad. Además de la juventud, todos juegan un papel clave en el equilibrio y el bienestar de nuestra comunidad. Por ejemplo, las juventudes tenemos que construir un diálogo más profundo entre las generaciones con los ancianos, quienes nos proveen de guías, sabiduría y las enseñanzas tradicionales.

¿Quiénes han sido tus principales inspiraciones para ser una activista joven?

En mis ojos, cualquier  injusticia es ya demasiada inspiración. Es imposible para mí ver  todas estas injusticias y no tomar acción. Me siento inspirada por el poder y la capacidad de recuperación de mis hermanas indígenas que sufren estas injusticias. Me siento particularmente inspirada por las mujeres activistas indígenas que se movilizaron en la década de 1970 para cambiar los artículos sexistas y racistas de la Ley Indígena, una legislación del gobierno paternalista y colonial canadiense, promulgada en 1876 y que todavía se aplica hoy en día, y que tiene como objetivo el control por el gobierno de la mayoría de los aspectos de vida de las personas indígenas y para que terminen siendo asimilados en la vida cotidiana gradualmente. La movilización de estas mujeres condujo a la creación de, entre otros, la Asociación de Mujeres Nativas de Canadá y la Asociación de Quebec Native Women, que ahora están activas y son organizaciones reconocidas.

Puede que no vea todos los resultados de nuestros esfuerzos comunes durante mi vida, pero sé que el progreso social ocurre lenta y gradualmente. Mi activismo se está enfocando a un principio indígena que dice que siempre tenemos que pensar en siete generaciones por delante y decidir si las decisiones que tomemos hoy se beneficiarían a nuestros niños de siete generaciones en el futuro.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

Usted también podría estar interesado en